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 Imaginamos que en los últimos años habrás escuchado y leído este concepto en infinidad de medios de comunicación. Pero, ¿qué es el desarrollo económico sostenible? La economía sostenible, también denominada desarrollo sostenible, perdurable o sustentable, es un sistema socioecon&oa...

¿Qué es la economía sostenible?

 

Imaginamos que en los últimos años habrás escuchado y leído este concepto en infinidad de medios de comunicación. Pero, ¿qué es el desarrollo económico sostenible? La economía sostenible, también denominada desarrollo sostenible, perdurable o sustentable, es un sistema socioeconómico que busca aumentar el bienestar social promoviendo un consumo responsable mediante la puesta en marcha de un sistema financiero basado en empresas respetuosas con el medio ambiente y comprometidas con la sociedad. Su objetivo principal es reducir la pobreza y garantizar un desarrollo de calidad de las generaciones presentes y futuras, sin comprometer los recursos del planeta, es decir, sin consumir más que aquello que la naturaleza pueda producir. 

 

El primer escrito institucional en el que apareció el término desarrollo sostenible, o desarrollo sustentable, fue el informe elaborado en 1987 por Naciones Unidas, dentro de una comisión encabezada por la doctora Gro Harlem Brundtland y titulado Nuestro Futuro Común, conocido también con el nombre de Informe Brundtland. Este imprescindible estudio ha sido el germen de futuros trabajos en torno a las prioridades del planeta, como la incorporación de este concepto en todos los programas de la ONU; además de ser el eje de grandes hitos del siglo XX como “La Cumbre de la Tierra” o “Cumbre de Río”, celebrada en Río de Janeiro en 1992, y del siglo XXI con la aprobación de la Agenda 2030 sobre el Desarrollo Sostenible por parte de la ONU. Concretamente, esta agenda cuenta con 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, que incluyen desde la eliminación de la pobreza hasta la lucha contra el cambio climático, la educación, la igualdad de la mujer, la defensa del medio ambiente o el diseño de nuestras ciudades. 

 

En nuestro país, la Comisión de Cooperación Internacional para el Desarrollo de las Cortes Generales ha puesto en marcha una Ponencia de estudio para la definición, la elaboración y la coordinación de la Estrategia española para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en la que se ha contado con la participación de expertos en la materia para abordar este importante reto a nivel nacional. 

 

Características de la economía sostenible

 

El desarrollo de una economía sostenible en cualquier territorio pasa por el desarrollo de políticas dirigidas a promocionar la utilización de fuentes de energía sostenibles, fomentar la competitividad de empresas verdes e invertir en innovación y desarrollo. 

 

Por definición “se entiende por economía sostenible un patrón de crecimiento que concilie el desarrollo económico, social y ambiental en una economía productiva y competitiva, que favorezca el empleo de calidad, la igualdad de oportunidades y la cohesión social, y que garantice el respeto ambiental y el uso racional de los recursos naturales, de forma que permita satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras para atender sus propias necesidades”, según el artículo 2 de la Ley de Economía Sostenible (LES), publicada en el BOE el 5 de marzo de 2011. Es decir, conlleva el desarrollo de actividades que, de forma conjunta, sean económicamente rentables y ambiental y socialmente sostenibles.

 

Así pues, este sistema socioeconómico se rige por los siguientes ejes fundamentales: 

 

  • Protección del medio ambiente: preservar la biodiversidad del planeta, reduciendo al máximo el impacto de la contaminación y combatiendo el cambio climático. 

  • Uso de energías renovables: promover el uso de energías alternativas que no contaminen y minimicen el impacto en el entorno. 

  • Apuesta por la eficiencia: aprovechar al máximo los recursos que tenemos y cuidar aquellos escasos (como el agua), lo que nos permitirá alcanzar otro de los pilares de la sostenibilidad económica, que es la eficiencia. 

  • Fomento del reciclaje: establecer un modelo de economía circular en el que los desechos generados sirvan para crear nuevos productos, reduciendo así la huella ecológica del sistema de producción actual. 

  • Limitación del consumo: limitar el uso de los recursos renovables para que estos no se utilicen a un ritmo superior a su generación. Además, los recursos no renovables deben ser sustituidos paulatinamente por recursos renovables. 

  • Mejora del nivel de vida social: fomentar, a través de la educación y la innovación, la igualdad entre las personas de todos los territorios.

 

¿Por qué es importante cuidar la sostenibilidad económica?

 

El modelo financiero y social actual tiene los días contados ya que está basado en un sistema que consume recursos a un ritmo superior al que la naturaleza puede generarlos. Si la energía necesaria para una sociedad viene de recursos que no son sostenibles, cada vez serán más caros, como consecuencia de la escasez, lo que puede llevar a grandes desequilibrios geopolíticos y económicos a medio y largo plazo. 

 

Para que nos hagamos una ligera idea, según un estudio divulgado por el Global Footprint Network en relación a la huella ecológica de cara al futuro, el daño medioambiental global tuvo un coste de unos 600 millones de dólares en el año 2018, más del 11 % del PIB mundial. 

 

Ejemplos de sustentabilidad económica

 

Para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 no solo hace falta el apoyo de los gobiernos y las instituciones, sino la cooperación de toda la sociedad. 

 

Entre las medidas que pueden poner en marcha los organismos públicos están las primas y subvenciones a los nuevos sectores económicos sostenibles como las energías limpias (eólica, fotovoltaica, térmica, termosolar), o el apoyo a modelos de negocio ecológicos. Además, se debe impulsar el reciclaje de todo tipo de desperdicios, la aplicación de técnicas de eficiencia y ahorro energético en todos los ámbitos de la economía y la promoción de la economía circular, así como de nuevos modelos de ciudad más sustentables. 

 

Pero, como comentábamos en líneas anteriores, la sostenibilidad económica no solo depende de los gobiernos, sino que tu actividad diaria puede contribuir a lograrla. ¡Tu aportación es fundamental! Para ello puedes desarrollar hábitos como los siguientes: 

 

  • Apostar por el reciclaje. 

  • Comprar productos de comercio justo o de segunda mano.

  • Reducir el consumo de energía. 

  • Apostar por marcas verdes.

  • Respetar y cuidad el medio ambiente.

  • Colaborar en movimiento sociales y vecinales.

  • Fomentar el ahorro familiar.

 

Una manera de comenzar a colaborar con la economía sustentable es haciendo que nuestra economía doméstica sea igualmente sostenible y se mantenga en el tiempo. Para ello es fundamental favorecer el ahorro. Si no disponemos de un colchón financiero, cualquier imprevisto cotidiano puede echar a perder el presupuesto familiar y, por tanto, desestabilizar nuestras finanzas. Para ello, además de poner en marcha los hábitos de consumo que ya hemos visto, ante cualquier imprevisto financiero que suponga un desembolso económico importante es preferible, si no disponemos de liquidez suficiente, solicitar un préstamo personal online. De este modo recibiremos cómodamente el dinero en un plazo inferior a las 48 horas, que posteriormente devolveremos en cómodos plazos que hayamos fijado previamente en función de nuestras capacidades financieras. Echando mano de este recurso podemos mantener nuestro plan de ahorro mensual, incorporando este nuevo gasto crediticio, sin hacer tambalear nuestras finanzas y favoreciendo una economía familiar sostenible. 

 

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